RentAHuman.ai es una plataforma reciente que propone un modelo innovador: permitir que agentes de inteligencia artificial contraten a personas reales para realizar tareas físicas que no pueden ejecutar por sí mismos. Funciona como un mercado digital donde los usuarios crean un perfil, indican su ubicación y fijan una tarifa, mientras que algoritmos autónomos publican o asignan encargos.
Entre los ejemplos de tareas se incluyen recoger o entregar objetos, comprobar si un negocio está abierto, realizar fotografías de un lugar concreto, asistir a un evento en representación de un cliente digital o verificar direcciones físicas. En esencia, el humano actúa como «extensión corporal» de la IA en el mundo real.
El proyecto ha despertado interés y controversia. Aunque la idea resulta disruptiva, aún se encuentra en fase experimental y plantea dudas sobre regulación, condiciones laborales y responsabilidad legal. Representa, en cualquier caso, un nuevo paso en la evolución de la economía digital impulsada por la inteligencia artificial.