Nos hacemos a la mar
Con la primera pleamar del año, sin apenas tripulación y guiada por un extraño canto, esta revista es botada y lanzada a los mares de Internet casi en secreto. El destino y las escalas están claros, así como el punto de partida; lo que sigue siendo una incógnita es cómo será la travesía y si nos transformará en algo que no esperamos.