Un estudio reciente analiza la capacidad de plantas y microorganismos para sobrevivir en imitaciones de suelos lunares y marcianos, con el objetivo de evaluar la posibilidad de producir alimentos fuera de la Tierra. La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, muestra que es posible cultivar plantas de garbanzo en simulaciones de regolito lunar cuando este se enriquece con compost producido por lombrices y hongos micorrízicos, que ayudan a las raíces a absorber nutrientes y a reducir la toxicidad de algunos metales presentes en el suelo.
En los experimentos, las plantas lograron crecer y producir semillas en mezclas que contenían hasta un 75 % de suelo lunar simulado, aunque mostraron signos de estrés en comparación con cultivos normales.
Un segundo estudio analizó la supervivencia de microorganismos en simulaciones de suelo marciano. Los microbios lograron aumentar su biomasa en determinadas condiciones de humedad, aunque desaparecieron tras unos 60 días.
Estos resultados sugieren que, mediante técnicas biológicas adecuadas, podría ser posible desarrollar sistemas agrícolas para futuras misiones o bases humanas en la Luna o Marte.